“Quality is a complex and multifaceted concept” y la calidad puede describirse desde diferentes perspectivas (Garvin, 1984); en el desarrollo del software hay dos especial y tradicionalmente importantes: la calidad del producto en sí y la calidad del proceso para obtenerlo (actividades, tareas, etc., para desarrollar y mantener software). En este sentido la industria se ha centrado casi por completo en la aplicación de los modelos de calidad del proceso (Chrissis et al., 2006; INTECO, 2008; ISO, 2006) dejando en un menor plano a los modelos de producto. Sin embargo, como hace tiempo comentaban Kitchenham y Pfleeger (Kitchenham and Pfleeger, 1996), la principal crítica a esta visión es que hay poca evidencia en que cumplir un modelo de procesos asegure la calidad del producto; además, la estandarización de los procesos garantiza la uniformidad en la salida de estos, lo que “puede incluso institucionalizar la creación de malos productos”. Más recientemente, Maibaum y Wassyng (Tom and Alan, 2008), en esta línea comentaban que las evaluaciones de calidad deberían estar basadas en evidencias extraídas directamente de los atributos del producto, no en evidencias circunstanciales deducidas desde el proceso. Un proceso estándar, o institucionalizado, según sea la terminología del modelo en uso, no necesariamente concluye con un producto de calidad.
El ámbito principal del proyecto KEMIS es la calidad del producto software.
En este sentido en el año 1991 la ISO “Internacional Organization for Standardization” publicó uno de los pocos modelos de calidad para la evaluación del producto software, que se fue extendiendo con revisiones hasta 2004, dando lugar a la norma ISO/IEC 9126 “Software engineering – Product quality”. Esta norma propone un conjunto de características, subcaracterísticas y atributos para descomponer la calidad de un producto software. Propone seis características (funcionalidad, fiabilidad, usabilidad, eficiencia, mantenibilidad y portabilidad), que se dividen en subcategorías. Recientemente ha aparecido una nueva versión de esta norma, la ISO/IEC 25000, que proporciona una guía para el uso de las nuevas series de estándares internacionales llamados Requisitos y Evaluación de Calidad de Productos Software (SQuaRE). La norma ISO/IEC 25000 establece criterios para la especificación de requisitos de calidad de productos software, sus métricas y su evaluación, e incluye un modelo de calidad para unificar las definiciones de calidad de los clientes con los atributos en el proceso de desarrollo.
Sin embargo, a pesar de la existencia de estos modelos de mejora de la calidad del producto software, la medición de la misma no está cerrada ya que la implantación o puesta en práctica de dichos modelos es difícil de llevar a la práctica.
Referencias
Chrissis MB, Konrad M, Shrum S. 2006. CMMI: Guidelines for Process Integration and Product Improvement. 2nd Edition ed: Addison-Wesley.
Garvin DA. 1984. What Does "Product Quality" Really Mean? Sloan Management Review 26:1 (1984:Fall) p.25.
ISO. 2001. Software Product Evaluation–Quality Characteristics and Guidelines for their Use. ISO/IEC Standard 9126. International Organization for Standarization.
ISO. 2005. ISO/IEC 25000 Software and system engineering – Software product Quality Requirements and Evaluation (SQuaRE) –Guide to SQuaRE. International Organization for Standarization. Ginebra, Suiza.
Kitchenham B, Pfleeger SL. 1996. Software Quality: The Elusive Target. IEEE Software 20(1):12-21.
Pfleeger SL. 1997. Assessing Software Measurement. IEEE Software March/April:25-26.
Tom M, Alan W. 2008. A Product-Focused Approach to Software Certification. Computer 41(2):91-93.



La Calidad del Producto






